El fracaso neoliberal

Por Miguel Ríos de Paraguay Rebelde

El orden burgués se basa en la legalidad opresiva, donde los trabajadores del campo y la ciudad son víctimas de esta legalidad y lo lleva a ser apenas un componente desechable de las grandes “realizaciones” de la burguesía, que consiste en seguir saqueando el esfuerzo de los trabajadores en beneficio de una minoría, que domina el poder y los resortes de la misma, lo que llamamos la opresión legal, y esta opresión, debe ser sacudida y revolucionar el relacionamiento cultural, social, político y económico.

La riqueza y la pobreza de las naciones y de los habitantes son dos caras de la misma moneda. La simultaneidad de extrema riqueza y de extrema pobreza e incluso miseria, lleva a la gente a tomar la decisión de asumir el compromiso de luchar por la igualdad y la justicia social como parte del desarrollo humano y la negación de la clase burguesa, responsable de la miseria de los pueblos y la destrucción de la naturaleza.

Según el Banco Mundial, -en Paraguay- el ingreso de la parte inferior del 40% se incrementó en un 8% anual entre 2009 y 2014 y la proporción de paraguayos que viven con menos de US$ 4,0 al día (umbral regional de pobreza) bajó del 32,5% al 18,8%. En la realidad concreta económica, en el Paraguay existen más de dos millones setecientas mil (2.700.000.-) personas que superviven con menos de 1 dólar por día.

El problema de los campesinos que no pueden generar un ingreso racional sobre su producción, -no existe el mercado de consumo estable- las fábricas que se instalan en las regiones son simplemente especuladores, que usan el esfuerzo campesino para ganar dinero, no cumplen el papel de responsabilidad social –que es el origen de instalación de esas fábricas en el país-, pues el modelo neo-liberal, se abroquela en el libre mercado, libre competencia, libre concurrencia, y se nivela en ofertas y demandas.

En el mercado internacional la cotización del derivado de la mandioca -el almidón- está a 500 dólares la tonelada, sin embargo las fábricas dicen que no hay precio, y que por ello no pueden pagar más de 250 guaraníes por kilo a los productores de mandioca.

La misma cosa ocurre con los productores de yerba mate, las empresas que tienen grandes ganancias con el procesamiento y venta del producto, fijan un precio mínimo, -a los campesinos- que ni siquiera cubre el costo por hectárea de la producción de la yerba mate.

Es una constante en el proceso económico productivo el aprovechamiento de los grandes capitales del esfuerzo y del sudor del campesinado, que finalmente termina entregando su producción sin poder obtener los beneficios que le corresponde.
El gobierno no interviene, pues ellos, se escudan en el libre mercado de ofertas y demandas, entonces, esa población mayoritaria, que fue y le voto, queda abandonado a su suerte, aumentando la miseria en el Paraguay.

El neoliberalismo es un fracaso, no pueden dar respuestas a las necesidades económicas, sociales y culturales de la población, por ello, debe ser derrotado por la masa organizada y con conciencia de pertenencia social, campesinos, obreros, explotados urbanos, los sin trabajo, desaparecidos sociales, etc.

Es fundamental conquistar la democracia y que el estado sea administrado por la clase obrera y campesina para terminar con la explotación y la miseria en el Paraguay.

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